Creatividad: A través del Slime el niño incentiva su creatividad ya que imagina, crea y, a la vez, materializa los pensamientos que tiene en su mente, por lo que aporta múltiples beneficios a su fantasía.
Motricidad fina: El Slime es también estimulador de la motricidad fina, la de las manos, ya que al jugar van adquiriendo agilidad, fuerza y destreza en sus dedos, lo que después será muy importante cuando empiece a aprender a leer y a escribir.
Diferenciar colores: Se utiliza mucho en Educación Infantil porque permite al niño diferenciar colores, amasar, ablandar, separar y volver a unir piezas.
Relajación: Es una actividad que, al tiempo que le divierte, también le puede relajar y tranquilizar en momentos de nervios. Por ello, también se recomienda en niños inquietos o con hiperactividad para que jueguen con el después de otras actividades y se despejen la mente.
«Sé tú mismo. Los demás puestos están ocupados.»
— Oscar Wilde.
